¿Políticas antisindicales?
Resulta un tanto risible que luego que el pueblo ecuatoriano derrotara en las urnas los afanes de la derecha proimperialista en asentarse en el poder, autoridades del Ministerio del Trabajo, pretendan desconocer los derechos de los trabajadores amparándose en la tercera disposición transitoria del Mandato 8.
Pareciera ser que los asesores del Ministerio de Trabajo creen que la crisis económica la causan los trabajadores con sus supuestos altos salarios y habría que preguntarles cómo harían estos altos funcionarios para sobrevivir con lo que los trabajadores perciben.
Hay que recordarles que precisamente los avances constitucionales y que mejoraron el orden jurídico de la nación ecuatoriana fueron posibles gracias a la lucha y sacrificio de estos sectores y que la lucha contra el neoliberalismo se asentó, la mayor parte de las veces, en las luchas callejeras, tomas y huelgas nacionales contra este modelo.
Las mencionadas autoridades deben ser exigentes precisamente con quienes evaden impuestos, no pagan utilidades, tienen negocios fraudulentos, disfrazan sus recursos en el exterior, etc.
No son las organizaciones de trabajadores las que conspiran contra el avance del proyecto político de los cambios sociales, cambios que deben ir en la dirección de la solución de los problemas de la clase obrera y no en contra de sus intereses. Los trabajadores no merecen la expedición de un decreto que como el 1701 del 30 de abril del 2009, remarca una política antiobrera y antisindical parecida solo a las de los gobiernos de la derecha neoliberal
|